Vida y Alma

Vida y Alma

Terroir: Altamira, Valle de Uco, Mendoza.
Destacado: Vinos orgánicos, realizados por mujeres.
Enólogo: Graciana y Eloisa Monneret de Villars

Vinos elaborados por mujeres, hermanas, con espíritu apasionado y estilo femenino.
Respetando las tradiciones, la naturaleza y la ecología.

ARTESANAL

Orgánicos por naturaleza, estos vinos son hechos intentando expresar lo mejor del extraordinario terroir de Altamira en el Valle de Uco, Mendoza. Controlando desde la madurez hasta la puesta en botellas cada detalle de esta elaboración artesanal.

TRADICIONAL

Todos los procesos de elaboración son realizados a mano siguiendo las técnicas tradicionales. Los vinos Vida y Alma maduran en barricas de roble y son degustados regularmente para seguir dicha maduración.

ESTILO

Vinos frescos y sutiles que expresan un bouquet de aromas frutados de grosellas rojas, cerezas negras, arándanos y violetas se revelan en el Malbec y en el Cabernet Sauvignon, frutado, complejo en boca y con notas de pimienta negra, son la base de los vinos Vida y Alma.

HECHOS CON AMOR

Descendientes de una familia que posee cuatro generaciones de viñateros y hacedores de vino, Graciana y Eloisa elaboran los vinos Vida y Alma con pasión y cuidado, en armonía con la naturaleza.


Sus Vinos:

* Los precios están sujetos a variaciones. El precio final y la disponibilidad de stock se confirman al momento de la compra.


Premios:

Wine Advocate, Robert Parker:
Malbec 2013: 92 puntos
Gran Corte 2013: 91 puntos

James Suckling:
Malbec 2014: 95 puntos
Malbec 2013: 91 puntos
Malbec 2012: 95 puntos
Gran Corte 2014: 96 puntos
Gran Corte 2013: 92 puntos
Gran Corte 2012: 96 puntos
Cabernet Sauvigon 2014: 95 puntos

Descorchados, Patricio Tapia:
Malbec 2013: 92 puntos
Malbec 2012: 92 puntos
Malbec 2011: 91 puntos
Malbec 2010: 91 puntos
Gran Corte 2013: 93 puntos
Gran Corte 2012: 92 puntos

Argentina Wines Awards:
Malbec 2011: Trophy best Malbec of Argentina


FILOSOFÍA

La filosofía de VIDa Y ALMA es producir solo vinos de viñedos propios. Razón por la cual se estudió muy bien el terroir antes de producir los primeros vinos. Graciana y Eloisa apuestan por esos terrenos de altura, de climas frescos y suelos pobres y pedregosos. Noches frías, días soleados, pocos racimos por planta que terminan dando aromas de fruta fresca, taninos maduros y una elegancia natural que son la esencia de los vinos de VIDa Y ALMA.

Bodega Vida y Alma